Perro Australian Cattledog

Pastor Ganadero Australiano

RAZA PERRO AUSTRALIAN CATTLE DOG

El Cattledog
 (Pastor Ganadero Australiano) nace con un instinto innato de protección hacia el ganado y hacia la familia que lo convierte en un excelente compañero: fuerte, compacto, armoniosamente construido, tiene siempre la capacidad de cumplir con la tarea que se le ha encomendado, por agotadora que sea.
Incluso la sangre de Dingo recorre las venas de este eficiente boyero. La historia es la siguiente: en el siglo XIX algunos pioneros se establecieron en Australia, llevando con ellos de Europa unos perros llamados Smithfield que, además de ladrar mucho no se adaptaron ni a las largas distancias ni al clima del lugar. Por esta razón, un tal Timmins cruzó al Smithfield con el Dingo, obteniendo un perro rojo, con cola tipo bobtail y poco mordaz, conocido como Timmins biters. En 1840 Thomas Hall también recurrió al Dingo cruzándolo con el Smooth Collie blue merle, obteniendo perros rojos o azules, los Hall´s heeler, grandes trabajadores, resistentes al calor y muy silenciosos en el trabajo. Así que, treinta años más tarde, Alex Davis incluyo sangre de Bull Terrier para mejorar la tenacidad, pero obtuvo perros demasiado implicados con la presa y bastante corpulentos, por lo que eran difíciles de manejar.


Finalmente, años más tarde los hermanos Bagust cruzaron al Hall´s Heeler con el Dálmata para introducir, en los sujetos selecciones, el amor por los caballos, y el resultado fue como el actual, los perros nacen blancos, y al cabo de unas semanas asumen el color definitivo, rojo o azul. Actualmente el Australian Cattledog es la raza de pastor autóctona más apreciada en su país, aunque también goza de una gran popularidad en Estados Unidos, mientras que en España no es muy conocida.

AUTÉNTICO “TALONADOR”

A diferencia del Autralian Shepherd que, a pesar del nombre, se ha desarrollado casi exclusivamente en Estados Unidos, el Australian Cattledog es una raza australiana al cien por cien, que por otra parte, está muy extendida en el Nuevo Mundo (en 2013 se inscribieron 1.119 Cattledog frente a 738 Australian Shepherd, 235 Kelpie y 76 Stumpy Tail Cattledog) y aunque su difusión está visiblemente en declive, en 1998 se registraron 4.278 perros, convirtiéndole en el pastor más popular, superado sólo por el Pastor Alemán. El Australian Cattledog siempre ha sido un boyero, conductor, “talonador” del ganado; y no por nada es también conocido con los nombres de: Queenslan Heeler, Blue Heeler, Hall´s Heeler, Australian Heeler, para indicar su aptitud para morder los corvejones de las cabezas de ganado.

TRABAJAR CON O SIN REBAÑO

En Australia, pero también en Estados Unidos, esta es una raza muy apreciada y sigue siendo ampliamente utilizada en las grandes granjas para la conducción de los rebaños, debido a que ha heredado del dálmata una capacidad innata para trabajar en colaboración con los caballos y con los ganaderos, ayudándolos en la gestión del ganado. En cuanto a la adiestrabilidad, está considerada entre las mejores diez razas del mundo, de hecho, gracias al vinculo que establece con el humano, es muy adecuado para practicar la obediencia y la agilidad y también como perro de rescate.

Aunque es desconfiado con los extraños, debe ser dócil. Como se puede entender, por lo tanto, es un perro muy versátil y predispuesto a llevar a cabo con entusiasmo cualquier tarea… siempre y cuando se trate de trabajar.



UN VERDADERO CONDUCTOR

Insuperable en el trabajo con el ganado, el Australian Cattledog está al lado del cowboy y de los pastores, pero ¿cómo lleva a cabo su tarea, cómo “trabaja?

Para conocer mejor esta habilidad y verlo en plena faena es necesario participar en una de las reuniones de la raza que los criadores organizan periódicamente. Se trata de una experiencia única por muchos motivos. Los Cattledog son compactos, principalmente de talla mediana, ágiles y con un instinto innato para la gestión del ganado. Sin embargo, a diferencia de los pastores, tienen un método muy peculiar en el trato con el ganado, el Australian Cattledog realiza círculos muy cerrados alrededor de la manada. Este tipo de comportamiento hace que el perro “sienta” la manada, es un momento de empatía en el cual el perro entra en contacto directo con el ganado y se convierte en el “conductor”.

Se trata de un momento complejo, pero en cierto modo realmente simple, en donde el perro es consciente de su papel y se siente responsable de la tarea asignada.
Quién quiera probar la experiencia de tener un conductor, debe elegir un criador serio que sepa hacernos entender los verdaderos recursos que tiene un Cattledog. Debemos tener en cuenta que a pesar de la innata predisposición al aprendizaje del perro, no se debe pasar por alto un curso de adiestramiento.

Se inicia con una buena educación base (es fundamental el feeling con el dueño para entender las cualidades naturales del perro), que el perro debe efectuar a una edad temprana. Es la fase “del acercamiento” en el que se comprende la verdadera actitud del sujeto y la intuición del perro, por otro lado el perro aprende a conocer a los animales que deberá conducir, con todos los riesgos del oficio, mostrando su coraje.

Esta capacidad innata se debe a la evolución de la raza en sí, en la que, con el tiempo, ha actuado la selección hecha por el hombre.

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